

"I wasn' t listening, though. I was thinking about something else - something crazy -. 'You know what l' d like to be?' I said. 'You know what I'd Iike to be? I mean if l had my goddam choice?'
"En fin, mi primer negocio, el de gestor de traspasos de bienes inmuebles, buscador de títulos de propiedad y redactor de documentos oscuros de todo tipo, se vio incrementado considerablemente al aceptar la oficina del Secretario del Tribunal de la Equidad. Ahora sí que había mucho trabajo para los escribientes. No se trataba solo de exigirles más a los empleados que ya estaban conmigo, sino que debía conseguir ayuda adicional. En respuesta a mi anuncio, una mañana apareció un joven apacible ante las puertas de la oficina, que al ser verano estaban abiertas. Todavía puedo ver aquella figura, pálidamente pulcra, lastimosamente respetable, incorregiblemente desolada. ¡Ese era Bartleby!"
"-¡Desde luego que tengo una religión, la mía, e incluso puedo decir que soy más religioso que todos ellos juntos con sus mojigangas y sus charlatanerías! ¡Yo, por el contrario, adoro a Dios! ¡Yo creo en el Ser Supremo, en un Creador, cualquiera que sea, poco importa, que nos ha puesto aquí abajo para que cumplamos con nuestros deberes de ciudadanos y de padres de familia, pero no tengo necesidad de ir a una iglesia a besar bandejas de plata y a engordar con mi bolsillo a un hatajo de farsantes que se alimentan mejor que nosotros! Porque a ese Dios se le puede honrar de igual modo en un bosque, en el campo, y hasta contemplando la bóveda celeste, como hacían los antiguos. Mi Dios, el mío, es el Dios de Sócrates, el de Franklin, el de Voltaire y el de Béranger! ¡Yo estoy a favor de la Profesión de fe del vicario saboyano y de los inmortales principios del ochenta y nueve! De modo que no admito a esa clase de Dios que se pasea por un jardín bastón en mano, aloja a sus amigos en el vientre de las ballenas, muere exhalando un grito y resucita al cabo de tres días: cosas todas absurdas en sí mismas y en abierta pugna, además, con todas las leyes de la física; lo que nos demuestra, dicho sea de paso, que los curas siempre han estado sumidos en la más ignominiosa ignorancia y que se empeñan en hundir con ellos a la gente."
"Los del servicio de contraespionaje le pegaron muchas veces. Shujov llegó a una sencilla conclusión: si no firmas te darán el pijama de madera; si firmas, al menos conseguirás vivir otro poco. Firmó.Otro blog de libros